El proceso: Para dejar definitivamente el alcohol, el cigarrillo y las drogas, el salsero enfrentó 4 recaídas y pasó por 5 procesos de rehabilitación hasta lograr la sobriedad en 1990.
El costo personal y laboral: En sus inicios en Nueva York —con hasta 50 shows al mes— la fiesta y el consumo se volvieron su estilo de vida; llegó a perder unas 30 presentaciones por los excesos, pese a que el propio Héctor Lavoe le había advertido del peligro.
El mensaje central: Asegura que una recaída no es el fin del camino y aconseja con fuerza a quienes sufren dependencias: «Busquen ayuda y sigan intentándolo», recalcando a los nuevos talentos que no necesitan sustancias para triunfar en la música.
Actualidad: Con medio siglo de trayectoria artística, superó además duras pruebas personales como la pérdida de su hijo y la depresión, celebrando hoy sus 50 años de carrera plenamente limpio.
Familia esto fue lo que trajo el barco y recuerden que si este Principe esta presente hay Cariño y sabor en el ambiente !
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